Desde el principio, la Iglesia de Dios de la Profecía fue basada en la creencia de La Biblia como la palabra de Dios correctamente dividida; el Antiguo y el Nuevo Testamento, como “nuestra” única regla de fe, gobierno y disciplina. Nosotros “aceptamos” la Biblia como la Palabra de Dios, inspirada. Por lo tanto, creemos en el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.