El mundo puede notar la diferencia, por el amor de Cristo manifestado a través de los cristianos; Es diferente al amor que se observa en aquellos que viven sin Cristo. Como Iglesia somos llamados a ser luz y sal de la tierra reflejando el testimonio de Cristo. Estamos comprometidos a proclamar el evangelio mediante el esfuerzo unido de todos los ministerios compartiendo sus talentos, habilidades y recursos.